Trump pone en riesgo la lucha contra el cambio climático

Ante la reciente victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses, son muchas las personas descontentas con el resultado por los ideales y las declaraciones del republicano.

En los temas medioambientales, Trump sorprendió hace años con su negación del cambio climático, alegando que se trata de un engaño creado por el gobierno chino con el objetivo de entorpecer a otras economías. Actualmente, ha dicho que el cambio climático no es causado por los humanos, sino un proceso natural.

¿Pero exactamente qué consecuencias puede tener la llegada de Donald Trump a la presidencia?

Para empezar, hay que tener en cuenta que Estados Unidos es, en la actualidad, el segundo país con mayores emisiones de dióxido de carbono (CO2) por detrás de China. En 2015, las emisiones de CO2 de los Estados Unidos representaron un 15% de las emisiones a nivel global y, por lo tanto, dicho país es uno de los principales contribuidores del aumento de temperaturas y del cambio climático.

Es por eso que la participación de los Estados Unidos en el Acuerdo del Clima de París firmado en 2015 es muy importante para lograr el objetivo de reducción de gases de efecto invernadero y evitar que la temperatura mundial aumente en 2ºC. De cumplirse las palabras de Trump, Estados Unidos cancelaría el acuerdo porque, según él “no hay evidencia de que los humanos sean responsables del cambio climático” y “es malo para el negocio estadounidense”. Asimismo, la desvinculación del acuerdo por parte de los Estados Unidos podría incentivar a otros países a rechazar sus compromisos.

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Por otro lado, Trump ha mencionado en varias ocasiones su intención de derogar la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (en inglés: Environmental Protection Agency; EPA). Mientras tanto, el futuro presidente tiene pensado nombrar como director de la EPA a Myron Ebell, un negacionista del cambio climático que ha participado activamente en la defensa de los combustibles fósiles.

Entre otras cosas, Donald Trump ha prometido fomentar la producción de carbón, petróleo y gas natural, aumentar las inversiones en fracking, así como llevar a cabo el proyecto del oleoducto Keystone XL, el cual pretendía conectar Canadá y Estados Unidos con el objetivo de transportar petróleo de las arenas bituminosas canadienses. El gobierno de Obama vetó este proyecto debido a los riesgos ambientales que le derivan, asociados a los derrames, a la contaminación producida y al impacto sobre el calentamiento global.

Así pues, parece ser que la victoria de Trump en las elecciones provocará un cambio en las políticas ambientales estadounidenses, acelerando el cambio climático y bloqueando la transición hacia las energías renovables. No obstante, aún existe mucha incertidumbre sobre qué medidas de todas las mencionadas durante la campaña se llevarán a cabo finalmente, pero de eliminarse la política climática de Obama (Clean Power Plan) las consecuencias pueden ser drásticas para el medio ambiente. Hasta entonces, habrá que confiar que el rumbo propuesto por Trump tome una dirección diferente a la prevista.

Sea como sea, contando con Estados Unidos o no, el resto del mundo tiene que seguir adelante aplicando las políticas adecuadas para evitar un aumento de la temperatura global superior a 2ºC.

Desde Ambientubers esperamos que Trump ponga los pies en la tierra y vea la importancia de ésta.